Desde Gelves er Melenas y Cristalitos, llegan a recoger al Piraña y tiran para la Cruz del Campo; desayunito a las siete y cuarto en frente de la fábrica de zumo de cebada, donde recogimos a ershicolosaires…. y para el aeropuerto.

Allí coincidimos con la expedición sevillista, con la que entramos en la zona de embarque. Salíamos a las 8.55 el avión del Sevilla, los tiesos de clickair y otro avión para las Canarias en el que viajaba el presi de la peña Sevillista Canaria Antonio Puerta, que nos dio muchos recuerdos para todos.

Estuvimos un rato charlando con varios jugadores, como Aquivaldo, Arouna y Tom, con los que Jilgueritorapado se hizo unas fotitos. Entraban todos en la sala de embarque, pero ellos no podían, tenían que esperar su pasaporte.

Nos montamos en el avión y comprobamos rápidamente que iban otros 10 ó 12 sevillistas más, no más. De Sevilla a Barcelona, se pasó más o menos rápido y nada más desembarcar en la capital condal facturamos de nuevo las maletas y nos fuimos a tomarnos una cervecita con un bocata..

Salimos a las 12.40 desde Barcelona para Bucarest, donde aterrizamos a las 16.40, toda vez que en Rumania tienen una hora menos. Del viaje a Bucarest deciros que nos pusimos en la última fila del avión para estar al lado del federico y que la Heineken estuviera más fresquita, jojOjoJojOJojOJo.

No pudimos ligar con las azafatas porque volvían para atrás y nos dijeron, que al parecer en Bucarest también había mujeres…

En el avión conocimos a un empresario español con negocios allí, que nos dio mucha información y muy valida:

No cambiar en el aeropuerto, que lo hacían a 2,90.
Coger un Taxi de la empresa Fly.
No tener problemas para salir ya que Bucarest era una ciudad muy segura.
Y, sobre todo, que no dejáramos de visitar unas iglesias muy bonitas, de esas con luces de colores…

Efectivamente, el cambio fuera de aeropuerto rondaba, los 3.30 ó 3.40 si se hacía en cajeros y pillamos un taxi que nos dio un paseíto de catorce kilómetros hasta hotel en un ratito de 2 horas y media. Me cago en los mue… der Betin y de los atascos de Bucarest.

A nuestra llegada al hotel nos esperaba un par de mini bares que destrozamos debidamente, al darnos cuenta que lo más caro que había en él eran unos botellines de Calsberg a dos euros.

En Bucarest todo es bastante más barato que aquí (quizás salvo la ropa) y a base de propinas en Leis o Rones, la gente es agradabilísima, 10 leis viene a ser unos 3 euros, con cinco leis apañabas a cualquiera, hasta el amigo Mario, que dejó diez minutos la recepción del hotel para llevarnos a una zona donde había restaurantes y pubes.

Entramos en un pub a tomar antes unas Heineken a cuatro leis y cuando vimos el garito, decidimos volver después de la cena.

Si en Francia, Holanda, Escocia, Mónaco, Gran Bretaña, no encuentras más que tres Wiskys, una ginebra y Ron blanco… Observad la parte de rones de la barra del pub:

Tras un paseíto por las gélidas calles de Bucarest descubrimos la casa de Drácula y cómo dentro estaba el restaurante Gato Pardo, nos encaminamos a ella y allí cenamos.

Una cenita agradable y deliciosa entre las velas, regada por dos botellas de vino rumano delicioso, con su postre, café, dos chupitos de Grapa cada uno, tres wiskys pa Melenas, shicolosaires y cristalitos y un gintonic pa er piraña por 100 pavos.

Al salir del restaurante conocimos a Drácula de mayor, que nos enseñó sus colmillos, pero no quisimos darle con la estaca por que era buena gente el hombre.

Volvimos al garito que había cambiado sus galas para recibirnos y allí nos pegamos sucesivos porrazos hasta que fuimos a buscar algún sitio en el que pusieran el Wiskhy como le gusta al Benemérito, con mucho humo, ….. CENSURATED.

Cuando volvimos al hotel después de habernos comido un mojón mu gordo y de tenernos que quitar a los niños y a sus puñeteras (o Putas, algunas) madres de encima a las 4.00 de la mañana, tuvimos que pedir más bebida y meterle manos a las botellitas alcohólicas que llevábamos ad hoc.

Resultado: tragedia gorda… cuatro borrachos en calzoncillos salvo uno en pelotas, descojonaos corriendo por el pasillo del hotel. Todavía no comprendemos cómo no nos echaron, ya que estábamos en la planta baja al lado de la recepción.

Por la mañana desayunito abundante y a la calle a dar un paseo y para recuperar el móvil de uno que yo me sé que se lo había dejao an cá Drácula.

La comida fue también estupenda y costó muchísimo menos, y como siempre los camareros volcados con nosotros y amabilísimos. Lo de la gente en Bucarest es de estudio, como los atascos y los precios de los taxis, una carrera de la Peña a Gelves, allí puede costar 2 euros y medio, increíble.

Tras una copita en el mismo restaurante de la comida, nos dirigimos al Warriott, hotel donde estaba el Sevilla nuestras entradas. Nos tomamos unas pocas de copas, antes de descubrir que en el Casino del hotel “todo” era gratis. Nos dieron nuestras entradas Vips (como corresponde a los tiesos de clickair) y después un amigo de Benemérito nos dio unas cartulinitas mu gonitas que ponían Zona Club Champions.

Allí por fín er Melenas ligó con un shavalito mu mono que le presentó Ershicolosaires, que era médico y ultra del rapid de Viena… Intercambiaron, presentes, números de teléfonos y besos,… muchos besos..

Fuimos tan imbéciles de comer algo antes de ir al partido, sin saber lo que allí nos esperaba para el descanso. A las 20.15 hora local salieron los jugadores para el estadio y a las 20.30, nosotros en dos autocares escoltados por no menos de 12 ó 14 coches de policía que se saltaron todos y cada uno de los semáforos.

El estadio, por llamarlo de alguna manera, nos esperaba no muy lejos y tres cuartos de hora antes del partido ya estábamos en nuestros asientos.

La zona Vip del estadio si estaba bastante mejor y dimos cuenta de alguna que otra cerveza (12, cada uno, que yo recuerde) y disfrutamos de cómo jugó y ganó nuestro Sevilla. Lo del segundo Gol con el campo en pié aplaudiendo, ha sido de vellos de punta.

Tras el partido estuvimos charlando con directivos en el hall del hotel y pillamos un taxi para el nuestro, donde volvimos a sacar las botellitas y a vaciar el Mini bar y el bar del hotel. No tenemos remedio…

Al día siguiente… mañanita de compras, cervecitas en el hotel mientras esperábamos a un taxi, que por fin callejeó…. Y llegada al aeropuerto. Pusimos varios mensajes a Estilo Sevilla, pero la mamona de Javi Nemo no nos llamó. Comimos allí y volvimos, haciendo escala de nuevo en Barcelona a las 24.00 h del jueves a Sevilla.

Viaje magnífico, no hemos parado de reír en ningún momento y nos hemos acordado mucho de vosotros…. (por los cohones) Sonreir

Fdo.: Lengua er_piraña Lengua